jueves, 5 de marzo de 2015

A la final por la puerta grande


Por Adiran Gómez (@Adiran_Gómez3)

El Athletic selló el pase a su tercera final en seis años de la mejor manera, ganando y jugando bien. El Espanyol acusó el gran ambiente que hubo en el Powe8 Stadium, que fue una losa que los de Sergio González no pudieron levantar a pesar de contar en su haber con el resultado que se trajeron de San Mamés. 


El ambiente que presentaba Cornellá, prácticamente lleno, hacían presagiar una gran noche para los periquitos que tenían que hacer valer el 1-1 favorable de la ida. Pero nada salió según lo previsto. Los leones salieron a comerse a los pericos y así lo hicieron. El partido comenzaba con un abrumador dominio rojiblanco que gracias a la superioridad absoluta en el medio del campo y a un Iker Muniaín, que merced a sus diabluras hacía que los bilbaínos creasen claras ocasiones de peligro. 

Fue en entonces, a los quince de empezar, cuando llegó el primer tanto de los leones. El tanto iba a ser obra del de siempre, del salvavidas de un Athletic cada vez depende menos de él, pero para el que todavía es fundamental, Aduriz. El delantero donostiarra, cazó un balón al borde del área y tras darse la vuelta sacó un latigazo cruzado ante el que Pau nada pudo hacer. 


El dominio era total, el Espanyol era un juguete roto en manos de los bilbaínos que se veían ya en la final. Balenziaga iba a despertar a los locales. En un intento de ceder el balón a Herrerín, dejo el balón muerto y Stuani perdonó las más clara para los blanquiazules. El uruguayo no supo definir ante la buena salida del portero rojiblanco que desbarató la ocasión. 

Iban a sentenciar la eliminatoria los rojiblancos al filo del descanso. Una vez más la pizarra de Valverde iba a surtir efecto y Etxeita, en un córner iba a mandar a las mallas de buen cabezazo para dar definitivamente el pase a la final. 


Los dos goles y sobre todo la superioridad mostrada por el Athletic iban a terminar con un partido al que le iba a sobrar la segunda mitad. El Espanyol lo intentó con insistencia en los últimos 45 minutos pero no pudo batir la portería rojiblanca defendida por Herrerín y por Iraizoz. Iago Herrerín iba a poner la nota negativa al partido. El guardameta rojiblanco abandonaba lesionado y entre lágrimas el terreno de juego después de romperse. 

El Athletic se enfrentará al Barcelona en su tercera final de copa en los últimos seis años, todas ellas frente al conjunto catalán. Los vascos esperan y desean que a la tercera vaya la vencida y consigan alzarse con un título con el que sacar la gabarra.



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